Este fin de semana me prestaron los 5 cd’s del opensuse y pues no me aguanté las ganas de probarlo y me está gustando muchísimo, no he salido de el desde el sábado que lo instalé.

Me gustó mucho porque tiene un aspecto muy agradable y cuenta con un panel de control que permite configurar muchos detalles del sistema, trae su sistema de paquetería manejada por el instalador Yast pero este si trae sus inconvenientes resultando ser bastante ineficiente, afortunadamente me encontré con smart, una alternativa apropiada mientras (espero) solucionen ésto los de Novell.

Habilitarle el xgl fue muy sencillo, eso si, como recomendación es preferible tener una tarjeta de video con chip nvidia porque ya se sabe que las ati dan mucho problema en linux. Después de haber visto videos y fotos por cantidad sobre este motor gráfico quiero decirles que todavía me impresioné muchísimo al verlo funcionando, es alucinante ver las ventanas moviéndose como gelatina y con unos efectos sorprendentes.

Recuerdo que mientras veía los videos de demostración del xgl yo pensaba que necesitaría una máquina nueva y precisamente eso fué lo que más me impactó, únicamente tengo 256 de RAM en estos momentos y funciona perfectamente, los efectos son fluidos, se puede girar el escritorio como un cubo y no se siente pesada la máquina.

A continuación unas cuantas imágenes (hacer click para ver en grande):

[amaroK]
Estirando el amaroK
[Alt+tab]
Alt+Tab
[DVD]
Una Pelicula
[Memoria]
Todo con infimos 256 de Ram