¿Sabia usted que en Colombia es delito el trabajo informal, no siendo así el robo? Estaba hoy consiguiendo algo en el centro y había un revuelo impresionante de vendedores ambulantes corriendo con su mercancía, escapando de estos fabulosos tipejos con gafas oscuras, chalecos y gorras lo más de bonitas de la Secretaría de Gobierno acompañados por unos espectaculares agentes de policía con brazaletes majestuosos.

En Colombia la situación laboral está muy difícil, yo lo vivo en carne propia que teniendo unos conocimientos un poco por encima del promedio en informática no he podido conseguir un trabajo digno y me toca en un rebusque cotidiando de lo que resulte. Pienso yo que mi caso no es tan grave, ya que no tengo hijos ni compromisos económicos grandes por cumplir aunque sea como sea no alcanza el dinero para mayor cosa que transportarme de un lado al otro, pero existe un porcentaje muy elevado de la población que a falta de encontrar un empleo para ganarse unos pesos de manera honrada deben salir a ocupar el espacio público en busca del sustento diario propio y supongo que de su familia, es molesto encontrar gente vendiendo por todos lados pero creo que si no hay alternativa ellos deben buscar la manera de sobrevivir gracias a la poca (por no decir nula) política social del estado.

Lo curioso es que a pocas calles del sitio donde presenciaba la escena pude observar muchos malandros de esos que te miran de pies a cabeza buscando alguna posesión que valga la pena quitar, por esas calles donde todo el mundo sabe que están pero que irremediablemente hay que transitar. Diariamente, constantemente se pueden encontrar los personajes y con solo verlos ya los distingue uno pero, ¿Y dónde está el policía? Ah si, arrebatando la mercancía a los que hacen el esfuerzo de conseguirla y salir a venderla sin hacerle daño a nadie, es molesto a veces ver tantos pero prefiero eso a ver ladrones.

Sacando pecho alcanzan corriendo a las mujeres que son las que no pueden competir contra ellos y con el amenazante bolillo en la mano le quitan todo lo que lleva, ellas los siguen con lágrimas en los ojos rogándoles que le devuelvan su material de trabajo y ellos con sus caras de protectores hacen caso omiso mientras tiran las cosas al camión de la policía, ¿A cuántos hombres se las quitan? No, ni mas faltaba, es más fácil forcejear contra una mujer, para que los demás aprendan quién es el que manda…

Puto país…