Estaba viendo el partido de fútbol entre el Atlético Nacional y el Cerro Porteño por la Copa Libertadores de América y estoy totalmente aterrado del espectáculo que presencié.

Primero el equipo paragüayo salió como una tromba, lo cual es lógico en su condición de local y el Nacional a defenderse y lo hizo bien hasta que se le ocurrió cambiar un poco la estrategia, cuando empieza a llegarle al Cerro y empieza la mano caritativa del árbitro Gimenez que como está de moda eso de escoger un equipo de los que estan jugando para colaborarle, un penalty no visto amarillas por doquier y esas cositas.

Pero es entonces cuando el Nacional inicia su festival de goles, uno tras otro con una defensa dormida y atenida al arbitro, que apenas se hizo sentir cuando ya fue demasiado tarde, iba ganando el Nacional 4-1 cuando se le ocurrió cambiar las amarillas por otro color y empezó a regalar tarjetas rojas, en concreto dos expulsiones para nacional por faltas que no ameritaban ni siquiera una amonestación, se veía claramante que la intención no era ir a hacer la falta sino que era resultado de contactos normales de juego, pero este descarado expulsó a los dos jugadores. Con dos jugadores de más en el campo y faltando todavía unos 20 minutos y pico de partido el local pensó que era su oportunidad de desquitarse y… oh sorpresa el Nacional arma un contrataque y le empaca el quinto para acabar con la función.

Vinieron algunas faltas con mala intención de los locales pero el juez debido a su parcialidad optó por hacerse el ciego, luego una expulsión de ellos todavía no se por qué y en final del partido.

Como colombiano me alegró que ganara el Nacional pero me queda una preocupación muy grande, el arbitraje fue excesivamente parcializado y no se me pasa por la cabeza como es posible que en un compromiso internacional que es visto por millones de personas tengan la desfachatez de (tratar de) regalar un partido de esa forma. Preocupante es que no se vea que los organismos dirigentes del fútbol no tomen cartas en el asunto porque esto no es sólo a nivel local ni suramericano, es a nivel mundial. Un espectáculo tan sencillo y con tantos seguidores a nivel mundial va a terminar convertido en una farsa gracias a las mafias arbitrales que se encargan de vender los compromisos al mejor postor.